Declaración de Ciudad del Cabo de 2002

(Cape Town Declaration 2002)

The Responsible Tourism Partnership (La Asociación de Turismo Responsable) y Turismo de El Cabo Occidental organizaron la Conferencia de Ciudad del Cabo como acto paralelo precedente a la Cumbre Mundial para el Desarrollo Sostenible celebrada en Johannesburgo 2002. Un total de 280 delegados de 20 países asistieron a la Conferencia sobre Turismo Responsable en Destinos. Esta conferencia surgió gracias al trabajo de Sudáfrica para las directrices del turismo responsable. En ella participaron delegados que realizaron pruebas de terreno en el centro de la ciudad y los alrededores de Ciudad del Cabo.

TURISMO RESPONSABLE EN DESTINOS

Queremos hacer de los espacios sostenibles un lugar mejor .

Nosotros, representantes de operadores turísticos receptivos y emisivos, emprendedores en la industria del turismo, parques nacionales, autoridades de conservación provinciales, todas las esferas del gobierno, profesionales del turismo, autoridades turísticas, ONGs y grupos hoteleros y otros agentes del sector turístico de 20 países de África, América del Norte y del Sur, Europa y Asia; nos hemos reunido en Ciudad del Cabo en pro del Turismo Responsable en Destinos y suscribimos la presente declaración.

Ratificamos la importancia de los debates celebrados en la Comisión de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible de 1999, en los que se reafirmó la importancia de los aspectos económicos, sociales y medioambientales del desarrollo sostenible y de los intereses de los pueblos indígenas y las comunidades locales en particular.

Reconocemos el desafío mundial en la ardua labor de la reducción de desigualdades sociales y económicas así como la pobreza y la importancia de la Nueva Alianza para el Desarrollo de África (NEPAD) en el proceso.

Reafirmamos la importancia del Código Ético Mundial para el Turismo de la Organización Mundial del Turismo, cuyo objetivo es promover el turismo responsable, sostenible y universalmente accesible y compartir su compromiso con el turismo mundial equitativo, responsable y sostenible. Igualmente avalamos su iniciativa STEP con la UNCTAD, la cual trata de utilizar el turismo sostenible como medio para erradicar la pobreza.

Nos congratulamos que, diez años después de la Cumbre de la Tierra celebrada en Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo, la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible de Johannesburgo enfatizará de nuevo la sostenibilidad, el desarrollo económico y, en particular, la erradicación de la pobreza.

Reconocemos las labores de la Organización Mundial del Turismo, del Consejo Mundial de Viajes y Turismo y el actualizado Programa 21 del Consejo de la Tierra para la Industria de Viajes y Turismo. Así mismo, también reconocemos el éxito alcanzado por una serie de empresas, comunidades locales y gobiernos nacionales y locales en los avances hacia la sostenibilidad en el turismo.

Reafirmamos la labor del PNUMA, y del Informe de la Industria del Turismo de 2002, así como del trabajo de la UNESCO y otras agencias de la ONU que promueven el turismo sostenible en colaboración con el sector privado, ONGs, organizaciones de la sociedad civil y el gobierno.

Asumimos las directrices para el turismo sostenible en ecosistemas vulnerables desarrolladas en el marco del Convenio sobre la Diversidad Biológica.

Reconocemos la evolución de otras industrias y sectores, en particular, de la creciente demanda internacional de negocios éticos, de la adopción de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) de las empresas. Del mismo modo, reconocemos la información transparente de los logros alcanzados en el cumplimiento de los objetivos RSE en los informes anuales de las empresas.

Ratificamos el progreso considerable en el tratamiento de los impactos ambientales del turismo. Si bien aún hay un largo camino por recorrer si queremos alcanzar la sostenibilidad, ya que se ha producido un progreso más limitado a la hora de utilizar el turismo como desarrollo económico local en beneficio de las comunidades y pueblos indígenas y en la gestión de los impactos sociales del turismo.

Avalamos el Código de Ética Mundial y la importancia de que todas las formas de turismo sostenible tomen responsabilidad a través de aquellas personas interesadas en lo referente a la creación de mejores formas de turismo y a la realización de dichas aspiraciones.

Disfrutamos de la diversidad de culturas, hábitats y especies de nuestro mundo así como de la riqueza de nuestro patrimonio cultural y natural como base fundamental del turismo, asumimos que el turismo responsable y sostenible sólo se podrá conseguir de forma específica según los destinos.

Aceptamos que, en términos del Código de Ética Mundial, una actitud de tolerancia y respeto por la diversidad de creencias religiosas, filosóficas y morales es la base además del resultado principal de un turismo responsable.

Reconocemos que el diálogo, las alianzas y los procesos multilaterales – de las comunidades gubernamentales, empresariales y locales – a la hora de ofrecer un mejor lugar tanto a los anfitriones como a los invitados, sólo puede realizarse a nivel local y que todas las partes interesadas deben asumir diversas responsabilidades, que sean interdependientes a la vez, si queremos que la sostenibilidad del turismo sólo pueda ser gestionada a nivel del destino.

Somos conscientes de la importancia de un buen gobierno y de la estabilidad política a la hora de proporcionar el contexto para un turismo responsable en destino y reconocemos que la devolución del poder de decisión a los gobiernos locales democráticos es necesaria para construir alianzas estables a nivel local y para otorgar poderes a las comunidades locales.

Asumimos que la gestión del turismo exige la participación de una amplia gama de organismos gubernamentales y, en particular, a nivel del destino local.

Reafirmamos que, a fin de proteger la integridad cultural, social y ambiental de los destinos, a veces es necesario poner límites al desarrollo turístico.

Ratificamos que, durante la Conferencia de Ciudad del Cabo las Directrices de Sudáfrica sobre Turismo Responsable, analizamos dichas directrices en una serie de ensayos en el terreno. Como resultado, observamos que el turismo puede llegar a funcionar mejor en las comunidades, turistas y empresas locales, reconociendo su valor y ayuda en el desarrollo del turismo sostenible en Sudáfrica.

Reconocemos que uno de los puntos fuertes de las Directrices de Sudáfrica sobre Turismo Responsable es el haber sido desarrolladas a través de un proceso de consulta nacional y que reflejan las prioridades y aspiraciones del pueblo de Sudáfrica.

Asumimos que el Turismo Responsable adopta muchas formas, que los diferentes destinos y las partes interesadas tendrán diferentes prioridades. Así mismo, las políticas y directrices locales tendrán que ser desarrolladas a través de procesos multilaterales para desarrollar el turismo responsable en los destinos.

Teniendo en cuenta las siguientes características, el turismo Responsable:

  • minimiza los impactos negativos desde el punto de vista económico, ambiental y social;
  • genera mayores beneficios económicos para la población local y mejora el bienestar de las comunidades anfitrionas, las condiciones de trabajo y el acceso a la industria;
  • involucra a la población local en las decisiones que afectan a sus vidas y a sus oportunidades;
  • contribuye positivamente a la conservación del patrimonio natural y cultural y al mantenimiento de la diversidad mundial;
  • ofrece experiencias más agradables a los turistas a través de conexiones más significativas con la población local, y de una mayor comprensión de las cuestiones culturales, sociales y ambientales locales;
  • facilita el acceso a personas con movilidad reducida, y
  • tiene en cuenta los aspectos culturales ya que promueve el respeto entre turistas y anfitriones y contribuye al orgullo y a la confianza local.

Instamos a los países, organismos multilaterales, destinos y empresas a desarrollar directrices prácticas similares. Igualmente, alentamos a las autoridades de planificación, empresas turísticas, turistas y comunidades locales a que asuman su responsabilidad para lograr un turismo sostenible y para crear mejores lugares tanto para la población local como para los turistas que quieran visitarlos.

Hacemos un llamamiento a los organismos multilaterales responsables de las estrategias de desarrollo para que incluyan el turismo sostenible responsable en sus balances.

Estamos decididos a hacer un turismo más sostenible. Por ello aceptamos que es responsabilidad de todos los interesados en el turismo la creación de formas más sostenibles de turismo y nos comprometemos a seguir los principios del Turismo Responsable.

Estamos convencidos de que es principalmente en los destinos, lugares que visitan los turistas, donde las empresas turísticas llevan a cabo sus negocios y donde las comunidades locales, los turistas y la industria del turismo interactúan. Creemos que los impactos económicos, sociales y ambientales del turismo deben ser gestionados de manera responsable para maximizar los impactos positivos y minimizar los negativos.

Nos comprometemos a trabajar específicamente en los destinos para lograr mejores formas de turismo y para trabajar con otras partes interesadas en los mismos. Así mismo, haremos lo posible por fortalecer la capacidad de todos los interesados con el fin de que puedan asegurar una participación efectiva en la toma de decisiones. Ratificamos los principios fundamentales definidos para el Turismo Responsable:

Principios fundamentales para la Responsabilidad Económica

  • Evaluar el impacto económico antes de desarrollar el turismo y ejercer la preferencia de aquellas formas de desarrollo que beneficien a las comunidades locales y minimicen los impactos negativos sobre el sustento local (por ejemplo, a través de la pérdida de acceso a los recursos), reconociendo que el turismo no es siempre la forma más adecuada para desarrollar la economía local.
  • Maximizar los beneficios económicos locales mediante el aumento de los vínculos y la reducción de las pérdidas, asegurando la participación y el beneficio de las comunidades en el turismo. Siempre que sea posible, utilizar el turismo a través de la adopción de estrategias que ayuden a reducir la pobreza.
  • Desarrollar productos de calidad que reflejen, complementen y mejoren el destino.
  • Comercializar el turismo de forma que refleje la integridad natural, cultural y social del destino y que fomente formas adecuadas de turismo.
  • Adoptar prácticas equitativas de negocios, fomentar el pago y el cobro de precios justos, crear asociaciones de manera que se minimice y comparta el riesgo y emplear a personal de conformidad con las normas internacionales del trabajo.
  • Prestar el apoyo necesario y suficiente a las pequeñas, medianas y micro empresas para garantizar que las empresas relacionadas con el turismo prosperen y sean sostenibles.

Principios fundamentales para la Responsabilidad Social

  • Involucrar activamente a la comunidad local en la planificación y en la toma de decisiones y fomentar la capacidad de creación para lograr todos los objetivos.
  • Evaluar los impactos sociales de todo el ciclo vital de la operación – incluyendo las fases de planificación y diseño de los proyectos – con el fin de minimizar los impactos negativos y maximizar los positivos.
  • Procurar hacer del turismo una experiencia social inclusiva y asegurar el acceso a todos, en particular a aquellas comunidades y personas vulnerables y desfavorecidas.
  • Luchar contra la explotación sexual de los seres humanos, en particular de menores.
  • Respetar la cultura de acogida, manteniendo y fomentando la diversidad social y cultural.
  • Tratar de asegurar que el turismo contribuya a la mejora sanitaria y educacional.

Principios fundamentales para la Responsabilidad Ambiental

  • Evaluar los impactos ambientales a lo largo del ciclo vital de los establecimientos y operaciones turísticas – incluyendo las fases de planificación y diseño – y asegurar que los impactos negativos se reduzcan al mínimo y se maximicen los positivos.
  • Fomentar el uso sostenible de los recursos y la reducción de los residuos y del consumo excesivo.
  • Gestionar la diversidad natural de forma sostenible y, en su caso, restaurarla; considerar el volumen y el tipo de turismo que el entorno puede tolerar y respetar la integridad de los ecosistemas vulnerables y áreas protegidas.
  • Promover la educación y la sensibilización del desarrollo sostenible entre todos los interesados.
  • Aumentar la capacidad de todas las partes interesadas y asegurar el seguimiento de las buenas prácticas a través de la consulta con expertos en medio ambiente y conservación.

Reconocemos que esta lista no es exhaustiva y que los grupos multilaterales en diversos destinos deben adaptar dichos principios si desean reflejar tanto su propia cultura como su medio ambiente.

El turismo responsable trata de maximizar los impactos positivos y de minimizar los negativos. Se asume el cumplimiento de todas las normas, leyes y reglamentos internacionales y nacionales. Aunar la responsabilidad y las ventajas comerciales es posible, sólo tenemos que hacer algo más que lo mínimo.

Reafirmamos que la información transparente y auditable del progreso hacia el logro de los objetivos de turismo responsable así como de la evaluación comparativa, es esencial para la integridad y credibilidad de nuestra labor. Es igualmente importante para la capacidad de todas las partes interesadas en la evaluación de los avances y para que los consumidores puedan ejercer una elección efectiva.

Nos comprometemos a contribuir en el avance hacia una relación más equilibrada entre anfitriones e invitados en los destinos, así como en la creación de mejores lugares para las comunidades locales y pueblos indígenas. Reconocemos que esto sólo puede lograrse a través de la labor de gobiernos, comunidades locales y empresas cooperantes en las iniciativas prácticas de los destinos.

Instamos a las empresas turísticas y a las asociaciones comerciales en los mercados de origen y destino a adoptar un enfoque solidario, a que se comprometan a cumplir con determinadas prácticas responsables, a que informen de manera transparente y auditable y, en su caso, a que lo utilicen en beneficio del mercado. Las grandes empresas pueden ayudar fomentando la actividad comercial, creando capacidades, asesorando y microfinanciando a las pequeñas, medianas y micro empresas.

Con el fin de aplicar los principios fundamentales de la responsabilidad económica, social y ambiental, es necesario el uso de un portafolio de herramientas, en el que se incluyan las regulaciones, incentivos y estrategias participativas multilaterales. Los cambios en el mercado alentados por las campañas de consumo y las nuevas iniciativas de marketing también contribuyen a los cambios inducidos por el mercado.

Las autoridades locales desempeñan un papel central en el logro del turismo responsable a través del compromiso con los marcos políticos de apoyo y de una financiación adecuada. Instamos a las autoridades locales y a las administraciones turísticas a que desarrollen – a través de procesos multilaterales – las estrategias de gestión de destinos y directrices del turismo responsable para crear un mejor lugar para las comunidades anfitrionas y para los turistas que las visiten. Los programas locales del Programa 21, con sus procesos de participación y control, son particularmente útiles.

Instamos a los medios de comunicación a que ejerzan la responsabilidad de la misma forma que representan a los destinos turísticos para evitar la creación de falsas expectativas y para proporcionar una información equilibrada y justa.

Todos tenemos la responsabilidad de hacer cambiar las cosas a través de la forma en que actuamos.

Nos comprometemos a trabajar con otros para asumir la responsabilidad y lograr los componentes económicos, sociales y ambientales del turismo responsable y sostenible.

Ciudad del Cabo, agosto de 2002

Co-presidentes Mike Fabricius Turismo de El Cabo Occidental y Harold Goodwin Centro Internacional para el Turismo Responsable