En abril de 2003 tuvo lugar la I Conferencia Internacional sobre Cambio Climático y Turismo, en Djerba (Túnez).

La I Conferencia Internacional sobre Cambio Climático y Turismo fue convocada por laOrganización Mundial del Turismo, y participaron representantes del Gobierno de Túnez, de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental (COI), del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC), de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD), Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la Organización Mundial del Turismo (OMT), además de diversos gobiernos, empresas de turismo, instituciones académicas, ONG y expertos.

El objetivo de la OMT, al organizar la conferencia, fue «hacer hincapié en las relaciones entre el cambio climático y el turismo, dada la importancia económica que está teniendo este sector en la actividad en numerosos países, y especialmente en islas pequeñas y en Estados en desarrollo, con miras a despertar una mayor conciencia de estas relaciones y reforzar la cooperación entre los diferentes agentes involucrados».

En ella se acordó la siguiente declaración:

«Habiendo analizado detenidamente las complejas relaciones entre el turismo y el cambio climático, y en particular los efectos que este último está teniendo en distintos tipos de destino turístico, sin pasar por alto que algunos medios de transporte utilizados para desplazamientos de turismo y otros componentes del sector turístico contribuyen a su vez a ese cambio climático.

Conscientes de la importancia de los recursos hídricos para el sector turístico y de su vinculación con el cambio climático.

Reconociendo la incidencia actual, y posiblemente peor en el futuro, del cambio climático unido a otros factores de origen humano, sobre el desarrollo turístico en ecosistemas sensibles como las tierras áridas, las regiones costeras y las islas, y

Teniendo en cuenta que el derecho a viajar y el derecho al ocio son reconocidos por la comunidad internacional, que el turismo está ya plenamente integrada en los patrones de consumo demuchos países, y las previsiones de la OMC que se seguirá indicando que crecen en el futuro previsible,

Acuerdan lo siguiente:

  1. Apremiar a todos los gobiernos interesados en la contribución del turismo al desarrollo sostenible a que suscriban todos los acuerdos intergubernamentales, especialmente el Protocolo de Kyoto.
  2. Alentar a las organizaciones internacionales a que estudien e investiguen en mayor medida las implicaciones recíprocas del turismo y el cambio climático.
  3. Instar a los organismos de las Naciones Unidas a que apoyen a los gobiernos de los países en desarrollo para quienes el turismo representa un sector económico clave, en sus esfuerzos por afrontar la situación y adaptarse a los efectos diversos del cambio climático a que formulen planes de acción adecuados.
  4. Solicitar a las organizaciones internacionales, los gobiernos, las ONG y las instituciones académicas que apoyen a los gobiernos locales y a las organizaciones de gestión de destinos en la implicación de medidas de adaptación y mitigación que respondan a los efectos específicos del cambio climático en los destinos locales.
  5. Alentar al sector turístico, incluyendo a las empresas de transporte, los hoteleros, los touroperadores, las agencias de viajes y los guías turísticos, a que adopten sus actividades utilizando tecnologías y logísticas más limpias y que entrañen un consumo de energía más racional para minimizar en la medida de lo posible su contribución al cambio climático.
  6. Instar a los gobiernos y a las instituciones bilaterales y multiculturales a que conciban y apliquen políticas de gestión sostenible para los recursos hídricos y para la conservación de los humedales y otros ecosistemas de agua dulce.
  7. Instar a los gobiernos a que promuevan el uso de fuentes de energía renovables en las empresas y actividades de turismo y transporte, facilitando asistencias técnicas y utilizando incentivos fiscales y de otro tipo.
  8. Alentar a las asociaciones de consumidores, a las empresas de turismo y a los medios de comunicación a que contribuyan a la sensibilización de los consumidores en los destinos y en los mercados emisores con el fin de modificar los hábitos de consumo y optar por formas de turismo menos dañinas para el clima.
  9. Invitar a los grupos interesados públicos, privados y no gubernamentales y a otras instituciones a que informen a la OMT sobre los resultados de cualquier investigación relevante sobre el cambio climático y el turismo para que la OMT actúe como centro de intercambio de información, cree una base de datos sobre el tema y difunda esos conocimientos a escala internacional, y
  10. Considerar que esta declaración constituye un marco para los organismos internacionales y gubernamentales para el seguimiento de sus actividades y de los planes de acción antes mencionamos en este campo.»