Declaración de Málaga

La actividad turística mundial representa en la actualidad el 10% del PIB total y supone un porcentaje similar del empleo registrado, alcanzando un movimientoturístico de 880 millones de turistas en el 2009.

Estas cifras ponen de manifiesto el potencial que la industria turística tiene como catalizador para el progreso socioeconómico en los países que apuestanpor el turismo, es por ello que Naciones Unidas considera al turismo como uno de los factores de desarrollo más importantes que tienen los países emergentes.

La región mediterránea representa el mayor destino turístico mundial, significando el 30% aproximadamente de los movimientos turísticos y el 12% del PIB total de la región. A pesar de esta ventajosa posición, existe una grandesigualdad en desarrollo económico de los países que la integran. Tampoco existe una imagen de marca común del destino, tal y como aprovechan otras regiones y destinos que incluso comercializan de manera conjunta la zona.

Para solventar esta situación, es necesario la implantación de medidas dirigidas a consolidar y sostener el desarrollo de los países mediterráneos, especialmente los de la rivera Sur y Este, con el fin de asegurar su posición de liderazgo a nivel mundial y que esto ayude a incrementar la competitividad de sus empresas, especialmente de las PYMES.

La situación económica y financiera mundial indica que será muy difícil solo con los recursos públicos continuar el desarrollo del sector, lo que hace necesario la participación del sector privado y el impulso de la asociación público-privado como modelo idóneo para la región. Esta asociación implica entre otras cosas la participación como actor del sector privado en la toma de las decisiones.

Es el momento para evaluar y analizar la situación de nuestra industria turística ya que competencia y cliente han cambiado, hay que apostar por trabajar juntos, sumar para competir en un mundo global, hay que aportar por un desarrollo sostenible del sector capaz de crear nuevas oportunidades que permitan continuar en la senda de crecimiento en la que nos encontramos. Y en este campo las Cámaras de Comercio del Mediterráneo son los actores claves para impulsar esta cooperación.

El turismo del Mediterráneo no puede seguir ofreciendo el sol y la playa como único producto, ya que la riqueza de nuestra región, de su cultura, de su patrimonio, de su gastronomía, única en el mundo, nos permite adaptarnos a los cambios y ofrecer nuevos productos capaces de ilusionar y competir, para ello es importante que sumemos todos por el Mediterráneo.

Con motivo de la celebración de MEDITOUR en Málaga, ASCAME, como representante del sector privado en el Mediterráneo propone “La Declaración de Málaga” con el fin de aportar ideas e instrumentos a favor de un desarrollo sostenible del sector y una cooperación obligatoria entre ambas orillas:

1) Subrayamos la importancia del turismo, como generador de riqueza, para los países del Mediterráneo, por ser una industria intensiva en mano de obra e inversión en infraestructura.

2) Reconocemos los impactos positivos y negativos de tipo económico, social y medioambiental que la actividad turística puede provocar, así como las aportaciones que en este sentido, desde el sector privado, se pueden realizar.

3) Reconocemos que el desarrollo sostenible del turismo, es fundamental para la perdurabilidad a largo plazo del mismo.

4) Consideramos que solo desde la cooperación público – privada, y la implicación de todos los estamentos y especialmente el sector privado se podrá conseguir un desarrollo económico equilibrado y competitivo.

5) Queremos destacar la importante oferta turística presente en todos los países del Mediterráneo, tanto por su diversidad cultural como por su importancia histórica, poniendo especial énfasis en la gran biodiversidad existente.

6) Las organizaciones multilaterales deben priorizar al sector turístico para ayudar equilibrar y vertebrar la región mediterránea, por lo cual reclamamos mayor inversión y fondos a favor del desarrollo de esta industria.

7) Consideramos que el Mediterráneo puede de ser un campo para la colaboración intermediterránea y no ha de ser un campo para competir entre mediterráneos, por ello apostamos por complementariedad para competir juntos en el mundo global.

8) Consideramos que la inversión tanto local como internacional debe tener un marco estable y una seguridad jurídica y fiscal que incentiva su presencia y su implicación en el sector turístico.

9) Como sector privado, consideramos fundamental seguir trabajando en el incremento de la seguridad física de las personas, como en una mayo libertad y seguridad en las inversiones, que propicie el desarrollo coordinado de infraestructura que faciliten el acceso de los turistas a la región.

10) Consideramos que la creación de una marca única para todo el Mediterráneo es necesaria para potenciar sistemas y herramientas de promoción y comercialización conjuntas, apoyándose en el elemento que nos une “EL MEDITERRANEO”.

11) Resaltamos la necesidad de mejorar la formación y la capacitación del capital humano. Así como reforzar cuantas medidas de apoyo a las PYMES, sean necesarias para la mejora de su competitividad.

12) La creación del Consejo Mediterráneo de Turismo es un paso necesariopara unificar al sector turístico mediterráneo, promover la industria y competir en el mercado global, una institución que cuente con la participación de todos los actores y su misión sería contribuir al desarrollo del sector y de la región mediterránea.

Málaga, 24 de septiembre 2010.